Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

47 La estrategia corporativa trata de identificar las actividades o negocios a los que la empresa se quiere dedicar. Implica, por tanto, adoptar una perspectiva de conjunto, en la que son relevantes la orientación futura- definición de la visión, la misión, los objetivos estratégicos y los valores-, la búsqueda de oportunidades de creación de valor o la forma en la que la empresa quiere crecer o desarrollarse en el futuro. Decisiones tales como entrar en nuevos negocios, comprar una empresa, o apostar por la internacionalización son algunos ejemplos. La estrategia corporativa tiene una singularidad especial en una empresa diversificada, constituyendo el plan general de actuación directiva ya que está especialmente referida a las decisiones para establecer posiciones en industrias diferentes y a las acciones que una para dirigir sus negocios diversificados, tales como asignación de recursos o evaluación de los resultados de los distintos negocios. De especial relevancia es la búsqueda de sinergias, es decir, la creación de valor por la integración, complementariedad e interrelaciones de las distintas actividades de la cartera de negocios más allá de los resultados individuales de cada negocio. Decimos que existen sinergias cuando el todo vale más que la suma de cada negocio. 2. Estrategia competitiva o de negocio En este segundo nivel se trata de determinar cómo competir mejor en cada uno de los negocios en los que la empresa actúa. La cuestión principal, por tanto, es cómo construir una posición competitiva mejor, para lo cual hay que desarrollar los recursos y capacidades organizativas que la sustenten. La creación y el mantenimiento de una ventaja competitiva y la creación, mejora y explotación de recursos y capacidades valiosos son los elementos clave de este nivel. Decisiones tales como mejorar la calidad de nuestros productos, establecer un plan de reducción de costes o invertir en tecnología para conseguir lanzar al mercado productos más innovadores que los de la competencia son ejemplos de este nivel. En una empresa diversificada aparece la necesidad de definir unidades de análisis específicas distintas de la empresa en su conjunto y de los tradicionales subsistemas

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjc5NTQw