Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

- 147 - integración vertical y horizontal logrados mediante la producción de insumos para la industria y otras actividades agropecuarias. Sin embargo, la producción cualificada en el sector agropecuario, al exigir la especialización en un solo producto y sus derivados implica una concentración de los riesgos del mercado, que en épocas recesivas se hacen evidentes, cuando se contrae la demanda agregada o cuando las diferencias cambiarias favorecen a las importaciones. Por ello, el sector empresarial es mucho más sensible a las crisis del mercado que el sector campesino tradicional de pequeña escala, caracterizado por escasa inversión y relativa mayor diversificación de riesgos. De ahí que la estrechez estructural del mercado interno acompañada de las crisis coyunturales de mercado constituyan problemas que conspiran contra su desarrollo. El sector empresarial ha logrado articularse relativamente bien al mercado externo debido principalmente al aprovechamiento de acuerdos comerciales y a procesos de innovación tecnológica experimentados en algunos sectores agroindustriales. Sin embargo, la participación de los productos agroindustriales en el comercio internacional es poco diversificada (se basa casi exclusivamente en oleaginosas), altamente dependiente de precios internacionales y de acuerdos comerciales. Por ello, la participación de los productos agroindustriales en el comercio internacional, tal como esta estructurada actualmente es incierta. Los productos agropecuarios que son objeto de transformación, antes de su venta final al consumidor, atraviesan por circuitos relativamente bien organizados, donde virtualmente se cumplen todas las funciones demandadas por la comercialización. La función de compra-venta se realiza en la interrelación entre el sector agropecuario y la industria. Así, la determinación de precios, superficies

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