Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

- 148 - cultivadas y cuotas de producción, son resultado de las negociaciones entre las asociaciones de productores y la industria. Gracias a la fuerte organización y creciente capacidad de negociación de las asociaciones, la determinación de precios pocas veces ha ido en desmedro de los productores y, en algunos casos (azúcar por ejemplo) ésta situación ha permitido subsidiar los precios internos, debido a los elevados niveles de almacenaje en el mercado interno, por la falta de compradores, fuera de los acuerdos comerciales regionales. Respecto al almacenaje, éste varía según la industria. Por ejemplo, en el caso de las oleaginosas, es la Asociación de Productoras de Oleaginosas y Trigo (ANAPO) la que realiza el papel de centro de acopio, efectuando posteriormente las funciones de transformación, clasificación, normalización y empaque; en la industria azucarera, son los ingenios azucareros los que se constituyen en los centros de acopio y; en el caso del trigo, son las molineras instaladas en las ciudades capitales los que cumplen con esta función 117 . En cuanto al transporte y la distribución, son las mismas industrias o los intermediarios mayoristas los que se encargan de éstas funciones. El transporte se realiza por carretera y por vías férreas (casi exclusivamente cuando se trata de colocar los productos a las fronteras). Una vez trasladados los productos, las mismas industrias, a través de sus agencias mayoristas en las ciudades capitales, se encargan de vender sus productos a los numerosos distribuidores minoristas, los cuales, hacen llegar los productos hasta los consumidores finales. De tal manera, los canales de distribución se encuentran debidamente articulados a los mercados internos. 117 El trigo tiene dos fuentes principales de abastecimiento, la producción interna y las importaciones.

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