Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
Tesis de Licenciatura en Derecho 63 La legislación comparada pone en evidencia que todos los países condenan todas las formas de proxenetismo; a excepción de España y de Holanda. Sin embargo, en ninguno de los países mencionados, el ejercicio individual de la prostitución constituye un delito. Suecia es el único país europeo en el cual la contratación de servicios sexuales está prohibida en todas las circunstancias; los clientes arriesgan fuertes penas si pretenden obtener favores sexuales a cambio de dinero. Alemania regula donde no debe practicarse la prostitución, tanto mediante leyes penales como leyes administrativas. Sin embargo, no se pueden establecer zonas especializadas para la prostitución. En todos los países salvo Holanda, la ausencia de reconocimiento jurídico de la profesión impide a las prostitutas disponer de una cobertura social completa; Algunos países protegen a todos sus nacionales, cubriendo por ende los riesgos de sus prostitutas autóctonas. Peor suerte corren los extranjeros en este gremio. No acceden a la cobertura sanitaria. Salvo en España, los ingresos de las prostitutas son imponibles. Está demostrado que el establecimiento de un impuesto supone siempre para quien lo paga una disminución de su renta y por lo tanto, un deterioro de su poder adquisitivo. Pero los demás países europeos han comprendido que la tributación de las rentas de la prostitución permite sufragar parte de los gastos que genera esta actividad. Es ciertamente frío y racional plantearse gravar los de rendimientos económicos del sector económico de la prostitución pero es más escalofriante conocer las ingentes cantidades de dinero que circulan sin control.
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