Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
- 71 - 2.3.1.2.2. La Pequeña Propiedad Rural como Garantía de Crédito La teoría dice que la tierra es una de las garantías más aceptadas para respaldar créditos porque se deprecia poco a lo largo del tiempo y es inmóvil. En México existen varios tipos de propiedad con derechos y obligaciones distintos que influyen en el papel de la propiedad como garantía de crédito. Por ello, en este estudio se analiza la diferencia entre la propiedad ejidal y la pequeña propiedad como garantía de crédito, además de incluir el efecto de los certificados o títulos de propiedad. El crédito siempre tiene asociado un riesgo, por lo que se necesitan garantías para reducir la incertidumbre y evitar la posibilidad de un comportamiento oportunista por parte de los individuos. Las garantías son más valiosas mientras más inmóviles y durables son; tradicionalmente la tierra ha sido la garantía ideal. Un prestamista tomará la tierra como garantía solamente cuando pueda comprobar que el individuo que la ofrece tiene el derecho de venderla o transferirla, ya que el negocio del prestamista es el dinero, no el usufructo de la propiedad. Sin embargo, también es importante que exista un mercado de tierras ya que mientras más líquidas sean las propiedades, más fácil serán aceptadas como garantías. A un prestamista no le convendrá pedir como garantía las tierras ejidales, ya que los certificados de derechos parcelarios sólo permiten que se otorgue como garantía el usufructo de la tierra y el negocio de un prestamista es el dinero, no trabajar las tierras. En cambio los propietarios de la pequeña propiedad tienen mayores oportunidades de acceder a créditos, por que cuentan con garantías de sus tierras (certificado o títulos de propiedad) que son reconocidos por la ley.
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