Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

- 42 - superficies de tierras no trabajadas perjudican el desarrollo y el crecimiento con equidad. A pesar de que la Constitución Política del Estado, la Ley de Reforma Agraria y la Ley del SNRA y otras normas jurídicas no reconocen calidad jurídica al latifundio, sin embargo existen y no ha sido eliminado. En la actualidad se hizo un estudio profundo sobre el latifundio para contar con información fidedigna con respeto a la tierra, para no caer en discursos políticos (fuera de lugar) amparados en mitos fácticos y para ello se utiliza los datos del Viceministerio de Tierras que depende del Ministerio de Desarrollo Sostenible, basados en información confiable del INRA, Derechos Reales, Prefecturas, Municipios y textos confiables 47 . En sus discursos políticos y de dirigentes, afirman que en el país abundan la tierras fiscales, y sobre todo, las de vocación agropecuaria, apoyan su teoría simple y llanamente, realizando una división simple entre la superficie territorial del país ósea 109.859.100 has y la población boliviana (que llega a los 9 millones de habitantes); de acuerdo a este cálculo arbitrario a cada boliviano sin distinción alguna le debería corresponder un mínimo de 10,9 has. De acuerdo al ex-Viceministro de Tierras Luís Fernando Asturizaga 48 , el asunto no es tan sencillo. Primero, de las más de 109 millones de hectáreas, solamente 106 millones, en promedio, son “área rural”. El resto corresponde a manchas urbanas (378.993 has), cuerpos de agua y salares o caminos (2.727.383 has) no sujetos al derecho propietario individual, a la vez, de esas 106 millones de hectáreas, 60 millones son bosque que (con buen porcentaje no apto para la ganadería y/o agricultura): a esto se suman las 19 millones 47 Miguel Eduardo GÓMEZ BALBOA: “Mitos y Verdades Sobre la Tierra en Bolivia”. La Prensa. La Paz-Bolivia, noviembre 2005. 48 Miguel Eduardo GOMEZ BALBOA: Ibit.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjc5NTQw