Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
- 117 - Los mecanismos asociativos, a pesar de que fueron estimulados desde el establecimiento de la reforma agraria de 1952, no lograron polarizar las fuerzas productivas de los pequeños productores hacia formas concretas y objetivas de desarrollo comunitario basado en la integración con los mercados y en la explotación económica racional de los recursos naturales disponibles, como destaca Rodríguez. “ Los pequeños productores campesinos están socialmente organizados en sindicatos agrarios, cuya característica principal es su fuerte contenido de lucha ideológica; por eso es difícil canalizar el esfuerzo del conjunto hacia objetivos precisos de capacitación técnica, comercialización, etc. Los sindicatos agrarios tienen una estrecha relación con los partidos políticos y por ello gran parte del trabajo de los dirigentes se canaliza hacia la búsqueda de apoyo político de las bases, en lugar de realizar trabajos de promoción económica y social de sus representantes”. Adicionalmente, las formas asociativas que enfatizan su carácter económico aún no se asimilaron en una escala deseable por los pequeños productores, de cualquier manera, después de una etapa de descrédito, originado por problemas económicos de la década de los setenta, la reformulación y reorganización del sistema de cooperativas de pequeños productores, principalmente en términos de reeducación en el sentido de recuperar los fundamentos económicos de ese tipo de organización, está siendo parte del proceso de valorización de la pequeña agricultura. Las comunidades rurales dicen que están limitados a lograr un desarrollo económico por las enfermedades y plagas en los cultivos, falta de acceso a crédito con bajos intereses, el ingreso a los mercados para comercializar sus productos y los fenómenos del El Niño y posteriormente de La Niña.
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