Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
UBC “San Pablo” Marco Teórico Joel Joskowicz Ferreira 22 que la falla simplemente ocurra, para luego repararla. Esta tarea a falta de también es llamada mantenimiento “a rotura” o correctivo. 2.2.9 El Proceso de Selección de Tareas de RCM II 12 El RCM II es que provee criterios simples, precisos y fáciles de entender, para decidir cuál de las tareas proactivas es técnicamente factible en el contexto operacional dado, y para decidir quién debería hacerlas y con qué frecuencia. Si una tarea proactiva es técnicamente factible o no, está determinado por las características técnicas de las tareas y de la falla que pretende prevenir. Si vale la pena hacerlo o no depende de la manera en que maneja las consecuencias de la falla. Este enfoque significa que las tareas proactivas son solo definidas para las fallas que realmente lo necesitan, lo que a su vez lleva reducciones sustanciales en cargas de trabajo de rutina. Un menor trabajo de rutina también significa que es más probable que las tareas restantes sean realizadas correctamente. Esto, sumado a la eliminación de tareas contraproducentes lleva a un mantenimiento más efectivo. 2.2.10 Aplica el Proceso RCM II 13 Antes de comenzar a analizar los requerimientos de mantenimiento de los activos físicos de cualquier organización necesitamos saber de qué activos se trata y decidir cuáles de ellos serán sometidos al proceso de revisión RCM II. Esto significa que debe prepararse un registro de planta, si es que no existe actualmente. Planteamiento La aplicación exitosa de RCM II depende de un meticuloso planeamiento y preparación. Los elementos centrales del proceso de planeamiento son: Decidir cuales activos físicos se beneficiaran más con el proceso RCM II y exactamente de qué manera lo harán 12 Jhon Moubray, edición 2004, Pag. 15 13 Jhon Moubray, edición 2004, Pag. 16
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