Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
80 generando cierta indecisión por parte de los inversionistas en cuanto a la seguridad jurídica y al futuro de las relaciones internacionales que mantendría Bolivia con el resto el mundo, incitando así el retiro de capital y la decisión de no invertir en Bolivia. Por otro lado, desde el año 2006 con el inicio de la nueva administración gubernamental y el Nuevo Modelo Económico, Bolivia empezó a experimentar el inicio de ingresos inimaginables gracias al remarcable promedio de los precios internacionales de las materias primas, potenciados con la incorporación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), cuya característica principal es la eliminación del tratamiento impositivo diferenciado entre la producción de campos nuevos y existentes. Los dos años siguientes, 2007 y 2008, los niveles de inversión directa extranjera fueron estables, a pesar de la crisis económica mundial, menores desembolsos de deuda externa privada y la crisis política; nuevamente, el destino de la inversión recibida, fue el sector de hidrocarburos. El origen de los flujos de IDE continuaría por parte de países vecinos como Argentina y Brasil, Francia, Canadá y otros; sin embargo, la relación entre Bolivia y Estados Unidos se vería afectada y, por lo tanto, los ingresos por parte del país del norte se convertirían nulos. El nivel más bajo registrado de Inversión Directa Extranjera es en 2009 con 425 millones de dólares, siendo gran parte de éste destinado a los hidrocarburos y minería. A partir de 2010, con el inicio del segundo mandato del Presidente actual, los cambios en las políticas económicas, fiscales y monetarias en el país fueron más evidentes. Entre los acontecimientos sobresalientes están, la redistribución de ingresos vía transferencias condicionadas como los bonos Juancito Pinto, Juana Azurduy, la Renta Dignidad y otros, la redistribución de riquezas, el superávit de cuentas publicas gracias a los ingresos tributarios, los hidrocarburos y control del gasto. Los ingresos de capital fueron provenientes de donaciones por la Unión Europea, España, Venezuela y organizaciones multinacionales. La inversión pública también cuenta con gran participación en infraestructura, proyectos sociales y sector productivo, direccionando, de esa manera, la
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