Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
60 1.3.1.1. Economía Clásica La economía clásica surge a principios del siglo XVIII como reacción a los acontecimientos que marcaron el inicio del capitalismo industrial: el desarrollo de la Revolución industrial, que modificó completamente la forma de producción con la invención y desarrollo de la maquinaria (a vapor); la independencia de Estados Unidos de América, que modificó las relaciones tradicionales del colonialismo; y la Revolución francesa, que cambió drásticamente las estructuras feudales que todavía dominaban en Francia. Los principales representantes o exponentes del sistema clásico fueron Adam Smith, también conocido como el padre de la economía, David Ricardo y Thomas Roberto Malthus. Su doctrina está basada en el análisis económico, con ciertas características principales: Una investigación económica ordenada y sistemática, encaminada a descubrir leyes económicas. Se estudiaron los principios del funcionamiento del sistema capitalista de su tiempo. Se refirieron al proceso histórico que dio origen al capitalismo y, posteriormente, a la evolución del sistema. Buscaba brindar una idea general del comportamiento de la economía. Los principales aportes de Adam Smith a la doctrina económica son: la afirmación que la economía está regida por una mano invisible, es decir, tiene orden natural y, por lo tanto, el Estado no debe intervenir en ella; el equilibrio natural en la sociedad se consigue cuando cada individuo, al buscar su beneficio, beneficia a los demás; además fue el principal representante del liberalismo económico, que significa defensa de la libre competencia. Por otro lado, su teoría de la distribución afirma que los salarios, las utilidades y la renta son la fuente de ingresos de las clases sociales y, también, las fuentes del valor de cambio, es decir, del costo de producción.
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