Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

9 frecuencia por las bases sólidas que sustentaban a la familia. Poco a poco, con el influjo de las conquistas griegas y disipación de costumbres, recurrir al divorcio se hizo cada vez más frecuente para los romanos. En el derecho romano, la disolución del matrimonio se conocía como Divortium y se producía por diversas razones, entre las cuales se puede señalar: • Por incapacidad matrimonial de cualquiera de los contrayentes. • Por la muerte de uno de ellos. • Por disminución del derecho. • Por el incesto superviniente, que ocurría cuando el suegro adoptaba como hijo a su yerno y los cónyuges quedaban en condición de hermanos. • Por llegar al cargo de senador quien estuviese casado con una liberta. • Por la cancelación del afecto marital, consistente en la voluntad de ambos cónyuges de poner término al matrimonio. Durante los primeros tiempos del cristianismo se continuó practicando el divorcio, aunque paulatinamente la Iglesia fue penalizándolo. Con el avenimiento de Emperadores Cristianos se inició una reforma en la legislación Romana tendiente a limitar el divorcio profundamente arraigado en las costumbres, se buscó hacerlo más difícil, legitimando causales precisas para dar lugar al divorcio. Belluscio (1955). 3 Esa evolución en el Derecho Romano, muestra el paso del antiguo concepto de repudio, que significaba la disolución del matrimonio sin intervención de autoridad, al concepto moderno de divorcio, que significaba la disolución por mutuo consentimiento o por declaración de autoridad mediante causa legítima. En Francia posterior a la revolución francesa se implantó un auténtico individualismo, en la Ley de veinte de septiembre de 1792 ( Ley del Divorcio ) se admite el divorcio, además 3 BELLUSCIO Augusto Cesar, Manual de Derecho de Familia, 5ta ed. actualizada, Ed. Depalma, Buenos Aires- Argentina, 1995, Pág. 355-356.

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