Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

Tesis de Licenciatura en Derecho 150 TERCERA.- La visión del trabajo sexual como indigno, degradante y amoral, despreciado por la sociedad en su conjunto (incluso cuando ella misma es la que crea las condiciones propicias para su desarrollo y supervivencia) es una de las causas sociales determinantes para que continúe aún hoy, sin ser reconocida como una actividad legal. CUARTA.- Los derechos laborales son vulnerados de forma flagrante y vergonzosa. Partiendo de la base de que esta actividad no está reconocida como “trabajo” no es difícil derivar de ello una larga lista de otros tantos derechos vulnerados que están íntimamente relacionados a aquél. Así, el derecho a trabajar en condiciones mínimas de dignidad e higiene (en relación al cumplimiento de jornadas laborales no excesivas, descansos semanales y anuales, higiene y salubridad en el trabajo, etc.), el derecho a una protección frente al despido, el derecho a la compatibilidad entre la maternidad y la vida laboral, el derecho a la seguridad social que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad (como son el seguro por desempleo, por enfermedad, por maternidad, la jubilación o la pensión), el acceso a la salud (que se vulnera cuando no es posible garantizar unas mínimas condiciones de salubridad), a la sindicalización, a la negociación colectiva y a la huelga (por cuanto sólo pueden ejercer estos derechos los trabajadores), a una vivienda (en la medida en que el acceso a la misma, sea en régimen de alquiler o de propiedad, está condicionado por el cumplimiento de requisitos como la acreditación de ingresos), y a estar y permanecer en caso de las personas extranjeras en territorio boliviano en condiciones de legalidad (condiciones a las que se accede mediante contrato de trabajo o acreditación de los supuesto de trabajo por cuenta propia). QUINTA.- El derecho a una tutela judicial efectiva, es decir, el acceso a la justicia para la defensa de sus derechos e intereses, también es vulnerado, por un lado, porque no pueden reclamar la defensa de derechos que ni siquiera les son reconocidos, y por el otro, por el temor (muchas veces fundado) de terminar siendo ellas quienes carguen con el peso de la ley sobre sus espaldas (que se traduce en internamientos o expulsiones),

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