Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
- 14 - b) Egipto . Este pueblo por espacio más de 4.000 años seguían cultivando sus tierras y practicando sus costumbres, casi en la misma forma y sin grandes variaciones. Cuando se convirtió en provincia romana se vierón obligados a cultivar su tierra con mayor intensidad, porque Egipto se había convertido en el granero de Roma que señoreaba en el mundo conocido. La tierra era algo inherente a la vida y estabilidad de la familia, de ahí que su enajenación estaba prohibida; posteriormente podía enajenarse los bienes, pero solo con el consentimiento de todo los miembros de la familia, la disconformidad de cualquiera de los miembros hacia inoperante el contrato. La transferencia de derechos se realizaba en tres momentos: el primero se indicaba el objeto o la cosa que se vende y el pago del precio, que era al contado; el segundo tiene un carácter netamente religioso y consiste en el juramento que presta el vendedor, por la venta realizada; y finalmente el vendedor entrega la cosa vendida y su posterior registro en el catastro con el cambio de nombre respectivo. c) Judea . En los libros del Antiguo Testamento se encuentran sus instituciones, sus leyes y sus costumbres. El Génesis 13 dice “apenas creado el hombre Dios lo llevo al jardín de Edén, para que lo labrase y lo cuidase”. Luego incurridos en pecado original, ambos recibieron de su creador su respectivo castigo. Al hombre le dijo “será maldita la tierra por tu causa y con dolor trabajo te alimentarás de ellas los días de tu vida”. Según la Santa Biblia la agricultura nació con Adán y se debe señalar esta expresión en un sentido genérico. 13 La Santa Biblia: Génesis. 2: 15 y 3: 15-16.
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