Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
- 112 - no son reconocidos, al contrario, los precios de los productos campesinos son fijados por el mercado capitalista. En realidad el campesino cada que vende cede una parte del valor de su producción a la sociedad porque en su unidad productiva prevalece el trabajo vivo más que el capital. Se suma a esta explotación la del capital comercial, medido en la diferencia de los precios de los productos puestos en finca con los precios de los productos en las ciudades, descontando claro está el costo de transporte. Esta situación coloca a la economía campesina en el límite de sus posibilidades de reproducción. Los precios de los productos campesinos por debajo de su valor permiten mantener salarios bajos en las ciudades, en este sentido, la economía campesina es funcional al sistema pero el sistema tendenciosamente “mata a la gallina de los huevos de oro”; otra vez, sólo una política de Estado y una organización de los productores agrarios campesinos en procura de mejores precios a los productos pueden resolver esta paradoja. Este análisis desde la esfera de la circulación no quita otras limitaciones de la economía campesina, como son las del minifundio, que limita la innovación tecnológica, la carencia de una infraestructura rural y la disponibilidad de servicios dada la dispersión poblacional. De esta manera, la posibilidad de una vía campesina del desarrollo agrícola se asienta en una disposición política del Estado, pero sobre todo en la organización de los pequeños productores campesinos para enfrentarse al mercado en forma asociada. 3.3. COMUNIDADES RURALES Y PUEBLOS INDIGENAS 3.3.1. Las Comunidades Rurales Las comunidades rurales forman la estructura base del área rural de Bolivia; las relaciones, contactos y organizaciones que se desarrollan en estas entidades sociales, así como también las estructuras y dinámicas son cruciales
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