Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
22 Las personas consideradas “discapacitadas”, comenzaron a ser vistas como un asunto social y educativo, las cuales fueron siendo segregadas en instituciones de todo tipo, tales como “los hospitales generales franceses, (…) asilos (como el que se creó en Montpellier), escuelas especiales (en 1881 aparece la primera escuela pública para personas con discapacidad mental en Leipzig” (Valencia, 2014, p.14). En 1955 la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicó un artículo que planteaba la necesidad de poner a disposición los medios de adaptación y readaptación profesional a las personas con discapacidad, independientemente de su origen, naturaleza y edad, con el fin de que “puedan ser preparadas para ejercer el empleo adecuado y tengan perspectivas razonables de obtener y conservar su empleo. Esta recomendación apuntaba desde un primer momento a la integración social y laboral de las personas con discapacidad” (Valencia, 2014, p.18). Por tanto, en 1956 se crea la International Social Service Review, un tipo de centro y agencia de carácter asistencial, que se enfocaba en dar ayuda, tratamiento y rehabilitación a las personas con discapacidad mental y física. Este centro era “concebido desde las políticas de caridad o beneficencia de cada Estado, en las que la persona con discapacidad era contemplada como agente pasivo en este proceso”. Con esto, se pretendía “establecer el punto de partida para la creación de un plan internacional, regional y nacional centrado en la prevención, rehabilitación y equiparación de oportunidades de las personas con discapacidad” (Biel, 2011, p.3). Luego, en 1970, la OMS impulsa la estrategia de crear “Servicios de Rehabilitación de Base Comunitaria”, cuyo enfoque se basa en que las comunidades sean partícipes de este servicio. El principal objetivo de dicha estrategia es “asegurar que las personas con discapacidad puedan sacar el máximo provecho de sus facultades físicas y mentales, se beneficien de las oportunidades y servicios comunes, y alcancen la plena inserción social en su comunidad y sociedad” (INEG, 2013, p.16). De la misma manera, en 1972 se inauguró el primer “Centro de Vida Independiente” en los Estados Unidos, dirigido para personas con discapacidad, donde “se abordan sus problemas como cuestiones sociales, trabajan con una amplia gama de deficiencias en las funciones o estructuras corporales y apuntan a la integración en la comunidad como su principal objetivo” (INEG, 2013, p.16).
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