Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
19 las escuelas de juego” (Vag, Otto, 2010). Con el fin de educar a niños de clases sociales bajas, los objetivos de las nacientes escuelas eran hábitos morales y religiosos junto a ciertos conocimientos intelectuales para que puedan desarrollar actitudes de respeto y obediencia hacia el sistema establecido. Posteriormente con la revolución industrial, Inglaterra somete a las clases más bajas de la sociedad a severas condiciones de vida, “no obstante, este panorama difícil para gran parte de la niñez, surgen en esta época las ideas de ‘Pestalozzi’, en Suiza, y ‘Froebel’, en Alemania, quienes retoman y amplían las ideas de Rousseau” (Vag, Otto, 2010). Las ideas que plantean dan importancia especial a los espacios y materiales educativos, como un factor significativo en el proceso del desarrollo y formación del niño. Johann Heinrich Pestalozzi (1746 -1827) se focalizó en dar educación de calidad a niños y niñas de clases sociales más bajas con el fin de brindarles mejores oportunidades para su futuro, por otro lado, Friedrich Froebel basado en dichos conceptos (1782-1852) considera lo siguiente: El desarrollo infantil depende del juego como actividad espontánea, del trabajo manual como actividad constructiva y del estudio de la naturaleza; y da importancia central al valor de la expresión corporal, al dibujo, al juguete, al canto y al lenguaje. Esta propuesta supera el carácter asistencialista de las Dame Schoolls, y en 1840 se establece el primer Kindergarten en Alemania, constituyéndose en un hito de la educación infantil en el mundo occidental. Las ideas y propuestas de Froebel se extendieron rápidamente a Estados Unidos y a varios países de Europa, Asía y América Latina. (Vag, Otto, 2010, p.9). La Escuela Nueva, tiene sus inicios en 1889 y se consolida en la primera mitad del siglo XX, representa el más vigoroso movimiento de la educación en la Modernidad. Entre sus precursores se encuentra a “María Montessori (1870-1952) que se centra en despertar la actividad del niño y la niña por medio de estímulos, orientados a promover su autoeducación (…). María Montessori, junto con Ovidio Decroly, fueron dos grandes renovadores de los métodos de la educación infantil que se destacaron en este movimiento”. (Vag, Otto, p.9). En la misma época Ovidio Decroly (1871-1932) sustenta que “la escuela para el niño y no el niño para la escuela” (Vag, Otto, p.10) y presenta la idea que el niño debe iniciar su educación en base a juegos, “(…) donde Decroly va a crear el termino, tan difundido y tan discutido después de juegos educativos (…) (Decroly & Monchamp, 2002, p.18) de la que derivan la actual forma de la enseñanza preescolar y la concepción del material educativo moderno”.
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