Universidad Católica Boliviana "San Pablo"
Conociendo la teoría básica de los sistemas fraccionados interválicos (intensidades, repeticiones, descansos…) y dominando (imprescindible) la técnica de ejecución del mayor número posible de ejercicios, principalmente de fuerza, podréis diseñar y aplicar los entrenamientos en función de las necesidades de cada persona. Los efectos beneficiosos a corto-medio plazo son, principalmente: Disminución de los niveles de LDL (colesterol “malo”). Aumento de los niveles de HDL (colesterol “bueno”). Disminución de la presión arterial. Aumento de la producción de insulina (beneficioso para enfermos diabéticos de tipo I). Mejora del VO 2 max. (mejora de la capacidad cardiorrespiratoria). Mantenimiento y/o leve incremento del porcentaje de masa muscular. Aumento de la producción de testosterona. Estimulación de la producción de hormona del crecimiento. Moderada disminución del porcentaje de grasa corporal. A nivel de mejora del rendimiento físico, los resultados dependerán de los parámetros programados en cada uno de los entrenamientos, a saber, intensidad y volumen, los cuales determinarán la carga, el tiempo, la velocidad de ejecución, etc. Es por ello por lo que podemos descubrir “subsistemas” de entrenamiento de alta intensidad, como por ejemplo: L.I./H.I.I.T. ( long interval H.I.I.T.): intervalos largos (de 1 a 4 min. aprox.). S.I./H.I.I.T. ( short interval H.I.I.T.): intervalos cortos (de 20 seg. a 1 min., aprox.). S.I.T. ( sprint interval training ): basado en series de carrera a máxima intensidad y duración media (máximo de 30 seg.), con tiempos de descansos muy altos (4 min.), normalmente pasivos. R.S.T. ( repeated sprint training ): similar al anterior, pero con tiempos de descanso menores (cociente 1:1) y activos de baja intensidad. Moderada disminución del porcentaje graso.
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