Universidad Católica Boliviana "San Pablo"

–Yo soy muy nerviosa. Me ha pasado de no poder dar un examen oral porque me quedo en blanco. Pero vengo a CrossFit y me siento mejor. Esto me ayuda para la vida –sigue Belén. –Yo entreno porque compito conmigo. Quiero ser mejor, quiero mi mejor versión –cierra Manuela. La práctica de CrossFit ofrece muchas ventajas: mejora la capacidad aeróbica, la coordinación, la agilidad y tonifica los músculos. Pero también es una rutina exigente que puede provocar lesiones. Las más comunes son en el manguito rotador –un grupo muscular ubicado en la zona de hombros– y en los meniscos. Ambas por levantar peso. También puede disparar la presión. Pasar de un ejercicio a otro con intervalos breves de descanso hace trabajar más al corazón y las arterias, lo que implica un aumento de la tensión arterial. Yo me despierto y pienso en CrossFit", dice una estudiante de Medicina. En 2011, el Colegio Americano de Medicina Deportiva y el Consorcio para el Rendimiento Militar y la Salud difundieron un informe en el que alertaban sobre el riesgo de practicar CrossFit. Afirmaron que se registraba un incremento en las lesiones musculares, ruptura de ligamentos, fracturas y casos de rabdomiólosis, que consiste en la descomposición del tejido muscular. Esto hace que se liberen contenidos de las fibras musculares en la sangre, y pueden dañar al riñón. Como es una disciplina que se masificó en los últimos dos años, aún es difícil prever las consecuencias del entrenamiento. Gustavo Jung, especialista en Medicina Interna del Hospital Británico, indica tres claves a las que hay que estar atento: consultar a un médico antes de anotarse en el box, inscribirse en uno en el que garanticen la supervisión del entrenador y prestar atención a la técnica de cada ejercicio para evitar daños a futuro. “Esto es particularmente importante en el caso del CrossFit porque al tratarse de un deporte de alta intensidad somete al organismo a un gran esfuerzo cardiopulmonar y muscular para el que la persona debe estar preparada”, advierte Jung. La morocha es una pantera y la rubia, un almíbar. Sol Lupo, la rubia, tiene 22 años. Estudia la carrera de Ingeniería y está segunda entre las mejores argentinas que entrenan CrossFit. Delfina Ortuño, la morocha, tiene 24 años. Se recibió en Administración de Empresas y ocupa el puesto número nueve del mismo ranking. Ambas integran el Samurai

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